A todos nos ha pasado en algún momento: empiezas a leer un libro, pero a medida que vas avanzando se te hace muy pesado o no termina de engancharte. Y entonces aparece la duda… ¿lo dejo o sigo leyendo?
Aquí entra en juego la conocida regla de las 50 páginas. Esta regla no escrita dice que, si después de 50 páginas (aproximadamente) el libro no consigue atraparte, quizá no sea el momento para seguir con él.
Durante mucho tiempo sentí que dejar un libro a medias era un fracaso. Como si tuviera la obligación de terminarlo solo por haberlo empezado. Y con el tiempo he aprendido que no pasa nada por abandonar una lectura que no nos está aportando nada. Y no significa que el libro sea malo, sino que en ese momento no encaja contigo. Depende de nuestro estado de ánimo, el ritmo que buscamos o incluso el momento vital en el que nos encontremos.
Personalmente, intento darles una oportunidad real a los libros. Si después de varias páginas sigo sin conectar, me permito dejarlos sin sentirme culpable. Al final leer debería ser un placer, no ser una obligación
Al final la regla de las 50 páginas no es una norma estricta, sino una guía que puedes utilizar y una forma para escucharte como lector. Porque hay demasiados libros esperando como para forzarte a seguir con uno que no te apetece.