No siempre he sido una gran lectora ni una amante de los libros. De pequeña no me pasaba horas leyendo ni he sido de esas personas que parecen nacer con un libro bajo el brazo. Mi relación con la lectura empezó casi por casualidad… o quizás en el momento que más lo necesitaba.
Todo empezó cuando estaba pasando por un desamor. Mi madre, sin saber qué decirme o como ayudarme, me regaló un libro de Elisabeth Benavent La magia de ser Sofía. Siempre le tendré mucho cariño a esta novela ya que con ella descubrí la magia de adentrarme en un libro, de perderme entre sus páginas, de pasar horas imaginando y desconectando del mundo. Fue así como entendí que los libros te pueden salvar, acompañar, consolar y ofrecerte un espacio propio para encontrarte. Fue como abrir una ventana nueva cuando todo parecía cerrado.
Mis primeras lecturas fueron novelas románticas, historias que me hacían desconectar y soñar un poco. Más adelante descubrí la novela negra y me enganché por completo al misterio, la intriga, los giros inesperados que no te dejan parar de leer… Hoy me gusta explorar distintos géneros desde libros que te hacen reflexionar sobre la vida cotidiana hasta historias de fantasía que te transportan a mundos totalmente distintos.
Espero que sigas leyendo conmigo, descubras nuevas historias y disfrutes de la magia de cada libro. Ojalá encuentres alguna recomendación que te haga sentir lo mismo que sentí yo con aquel primer libro.